Fraternidad sin fronteras (febrero 2017)

Recordaréis que en verano de 2016 publicamos una experiencia recogida a través de un foto-montaje de un grupo de voluntarias en el campo de refugiados de Termópilas. Trini, una de las voluntarias, nos cuenta como la experiencia continua, ahora aquí, en Castellón, y descubrimos como la fraternidad no entiende de fronteras, siendo, como en su día lo fue Termópilas, fuente de valentía frente a la adversidad insuperable:  

Hola familia, quiero compartir con vosotros una alegría, algo de lo que ya os hablamos en uno de nuestros encuentros, me refiero a la experiencia vivida en el campo de refugiados de Termópilas (Grecia) el verano pasado.

Hace más o menos un mes, llegaron dos familias sirias a Castellón, una de ellas procedente de Termópilas. Por esos días, a través del grupo de whatsapp creado por los voluntarios que allí estuvimos, nos llegó una foto de la familia. ¡Qué alegría, los conocíamos, los recordábamos!

Habían podido salir de aquella especie de infierno hacia la luz, y llegaron a Castellón, ¡con lo grande que es Europa! Su venida ha sido a través de una ONG con sede en Castellón de la que están recibiendo amplia cobertura en todo lo que pueden necesitar. Nosotras, el equipo médico que fuimos a Termópilas, contactamos con ellos para ir a visitarlos y nos dijeron: "Seréis bien recibidas". Nos ofrecieron café y una tarta hecha por ellas.

Su mayor deseo ahora, como es normal, es poder trabajar en algo, pero tienen la limitación del idioma, los permisos y demás, aunque de todo esto se está ocupando la ONG, al igual que de la escolarización de una menor de 7 años y un chico de 16.

Quería compartir todo esto, que lo supierais, que dierais gracias con nosotros, los que durante un tiempo acompañamos la oscuridad de estos hermanos, todos hijos de un mismo PADRE.

El bien, poco a poco, como un susurro, silenciosamente, va haciendo su camino. Mantengamos la esperanza. 

Trini

2 comentarios :

  1. Gracias Trini por tu experiencia.

    Por vuestro pequeño granito de arena en el desierto...

    Imagino la gran alegría de poder reencontraros aquí en Castellón.

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  2. Gracias Trini, qué gran vivencia, el acercar el cielo a la Tierra

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